4th Enero 2016

Cómo sacar el máximo partido al Oktoberfest

El aire estaba cargado de olor a pretzels (galletas saladas con forma de lazo) recién horneados y pollo asado. De las cercanas casetas salía el ruido del bullicio, el tintineo de las jarras de cerveza y los borrachos cantando. Gente de todas las partes del mundo llenaban las calles con sus conversaciones y risas. Sonreí: por fin estaba en el Oktoberfest, en Múnich, y me moría de ganas de participar en la fiesta.

«Comida», «cerveza» y «celebración» son las tres palabras que mejor describen el Oktoberfest, que es uno de los grandes festivales en los que he estado y que te recomiendo encarecidamente. Es una celebración tan grande y concurrida y hay tantas cosas que hacer, comer, beber y ver, que puede resultar abrumadora y desconcertante. Aquí van siete cosas que debes recordar cuando visites la mayor fiesta de la cerveza del mundo. Te lo digo por experiencia.

 

Oktoberfest Munich

Prost

 

Haz amigos

Uno de los motivos por los que me encanta el Oktoberfest es porque es un enorme punto de encuentro de culturas. Uno siempre conoce gente de diferentes orígenes cuando viaja, pero el Oktoberfest tiene un plus: miles de personas de todo el planeta se encuentran en Múnich, Alemania, cada mes de septiembre con una misma misión: divertirse. Nadie se preocupa por qué monumentos ir a visitar o qué excursiones reservar. Todo el mundo está allí para hacer amigos y pasárselo bien. Y como dice el refrán: «Donde fueres, haz lo que vieres».

Por la mañana brindaba y cantaba con alemanes, unas horas después comía con unos chicos del Reino Unido y por la noche me montaba en las atracciones de feria con una pareja asiática. Con tanta interacción social, el Oktoberfest es el sitio perfecto para conocer viajeros y hacer amistades. No te encierres en el grupo con el que vayas. Ábrete y ¡habla con todo el mundo!

 

Come todo lo que puedas

No sé por qué, pero no me imaginaba que en el Oktoberfest hubiese tanta comida buena. Evidentemente la cerveza es la protagonista, pero la comida no se queda atrás: está deliciosa. No es que te sepa bien porque estés un poco piripi, sino que realmente es comida bávara auténtica y sabrosa consistente principalmente, en carne: weisswurst (salchichas blancas), schnitzel (escalope a la vienesa), codillo de cerdo, embutidos, etc. A mí lo que más me gusta es el pollo asado (que hacen poco a poco y está muy tierno) y los brezen (panecillos) recién horneados, pero no te pongas límites y prueba todo lo que te apetezca hasta que tengas el cinturón a punto de saltar por los aires. Créeme, vale la pena.

Una comida completa cuesta entre 12 y 15 EUR, mientras que los pretzels son mucho más baratos, y enormes.

 

Comida Oktoberfest

Food Oktoberfest

Pan y pollo. ¿Qué más puedes necesitar?

Sal de las casetas de vez en cuando.

 

Dentro de las casetas el ambiente es electrizante. Completos desconocidos se cogen del brazo y entonan canciones de borrachos hasta desgañitarse. La gente ríe, canta y grita para hacerse escuchar en medio del follón, mientras otros, sentados, intentan beber un litro de cerveza de un solo trago con miles de espectadores coreándoles. El ambiente está tan animado que uno no puede evitar contagiarse de la alegría; es algo indescriptible. El Oktoberfest gira en torno a la cerveza, pero ofrece muchas otras actividades para quienes optan por parar de beber un rato, como desfiles de bandas de música por las casetas, atracciones de feria y puestos en los que venden de todo, desde catas de vino hasta recuerdos turísticos. De vez en cuando, deja libre tu sitio en las casetas y vive a fondo todo el festival.

Ponte el traje típico

El lederhosen y el dirndl, los trajes tradicionales de Baviera y los uniformes no oficiales del Oktoberfest, no son especialmente baratos (pueden costar entre 100 y 1000 EUR),pero ayudan a contagiarse del espíritu del festival, así que deberías conseguir el tuyo. Entra en eBay, busca uno de segunda mano, pídeselo prestado a un amigo o tira la casa por la ventana y cómpratelo nuevo. El Oktoberfest es una experiencia única en la vida para muchos visitantes, así que deberían aplicar la regla del todo o nada. Vístete de fiesta.

 

Oktt Craic

Si esta gente no estuviese vestida con el traje típico bávaro, lo estarían pasando fatal. Imagen: Imgur

 

Reserva un día para visitar Múnich

Múnich es una de mis ciudades preferidas de Alemania, y me parece una pena que muchos de los que vienen al Oktoberfest no salgan de las casetas y se vayan sin ver la ciudad.

Procura tomarte un descanso a mitad del viaje y ve al centro, sobre todo si es sábado o domingo, que son los días en los que el festival alcanza su máximo desenfreno. Múnich se merece más de un día de visita, pero es mejor que irse sin ver sus fantásticas calles y rincones.

 

Ve a todas las casetas que puedas

Entrar en las casetas puede ser complicado, más que nada porque el número de asientos es limitado y el gentío es inmenso. Por eso la gente, en cuanto consigue plaza en una caseta, no quiere irse y arriesgarse a perder su sitio. Además, las casetas sirven cantidades ingentes de cerveza y comida, así que cuando estás dentro ya no necesitas ir a ningún otro lado. Eso sí, ten en cuenta que los menús y la selección de cervezas varía entre unas y otras.

Siempre intento ir a varias casetas para obtener una mejor visión de conjunto del festival y todo lo que ofrece. Además, si te mueves verás y vivirás más cosas y conocerás más gente que si te quedas siempre sentado en el mismo sitio. Este es uno de los consejos sobre el Oktoberfest que más doy. Recuerda que debes madrugar para conseguir entrar en las casetas más grandes, y que muchas de ellas están reservadas los sábados. Y mentalízate para desayunar cerveza.

 

Oktoberfest Tents

No es el sitio ideal para despertarse con resaca

 

 

Contrólate

Lo de «todo o nada» sigue en pie, pero también necesitas un poco de estrategia y un montón de aguante. Un día en el Oktoberfest son muchas horas bebiendo, así que no te olvides de la alimentación y el agua, y dosifícate con la cerveza. Resulta tentador darlo todo desde el primer momento, pero esto no son unas cuantas cervezas el sábado por la noche en el bar de al lado, sino un maratón. En cuanto veas unos cuantos desechos humanos desperdigados por el suelo, desplomados con sus Lederhosen y perdiéndose la fiesta, entenderás el peligro de llegar arriba demasiado deprisa y te acordarás de Ícaro, que se acercó demasiado al sol y acabó cayendo al mar. No sigas su ejemplo y tómatelo con calma. La cerveza no se agotará.

Presupuesto para beber cerveza

Es necesario tenerlo. Después de todo, el Oktoberfest es la mayor fiesta de la cerveza del mundo y las casetas las montan las marcas y fábricas de cerveza más famosas de Múnich. La selección es amplísima y hay mucha cerveza que beber, así que hazte un presupuesto. Las cervezas rondan los 10 EUR (por 1 litro), dar una propina al camarero es casi obligatorio (aproximadamente el 10 %) y muchas casetas solo aceptan pagos en metálico. No es barato, pero ten en cuenta que estás pagando por una experiencia sin igual, así que prepárate para asumir el precio de pasártelo en grande, beber cerveza y disfrutar de la fiesta, y ten cuidado.

El Oktoberfest es un festival increíble y un acontecimiento memorable, y cada edición parece superar a la anterior. Tanto si te encanta la cerveza como si no, el Oktoberfest tiene algo para ti. Relájate, disfruta de la maravillosa cultura alemana y, sobre todo, diviértete todo lo que puedas.

 

Prost!

Stephen Schreck

Stephen Schreck

Stephen Schreck es un escritor de viajes y nómada del mundo. Sigue sus aventuras alrededor del mundo, en A Backpackers Tale.

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